¿Cuánto tiempo llevas sintiendo que no llegas?
Cansancio, frustración, confusión…

Sé lo que quiero pero no lo que necesito

A veces, demasiado sola para poder con todo.

No eres tú. Ni te pasa solo a ti. Tampoco es raro.

Es lo que ocurre cuando te separas de tus procesos naturales: tus ciclos, tus cambios, tus necesidades.

Tu cuerpo lo sabe, habla a su manera. A veces grita.

Por eso dudas.
Por eso todo pesa.
Por eso te agotas.

Sabes que tu cuerpo pide un cambio, pero no sabes cómo hacerlo.
Un paso detrás del otro, sí… ¿pero en qué dirección? ¿En qué momento?

El ruido crece. El desgaste también.

Por qué Experientia

Un espacio para volver a tus ritmos, no para “arreglarte”.

Acompañamos desde un lugar de relación, escucha y pertenencia.

Sin fórmulas. Sin exigirte. Sin añadir capas. 

Explorando la profundidad para caminar con ligereza.

Porque cuando vuelves a sentirte parte, algo se ordena dentro.

Lo que suele pasar aquí

La mayoría llega pensando que les falta voluntad o tiempo.

Lo que faltaba era un lugar donde reencontrarte con tu esencia.

Cuando se detienen y reconocen su ritmo, aparece la claridad.

No la damos nosotros: surge al volver a relacionarte contigo y con lo que te sostiene.

Antes

Cansancio que no desaparece.
Miedo a decidir.
Sensación de no salir de la rueda que gira más veloz que tus piernas.
Ruido mental.
Soledad, incluso acompañada.

Después

Respirar.
Decidir con calma.
Saber qué necesitas
Seguridad para sentir (te).
Acompañamiento real.

“Recordé cómo sostenerme.”

 “Volví a elegir disfrute”

 “Por primera vez no tuve que demostrar nada.”

Las objeciones más comunes

Si te cansa volver a tropezarte con la misma piedra, hay cansancio mental o confusión, es para ti.

Esto aligera, no carga. 

Si deseas un cambio, lo encontraremos.

Aquí nada se fuerza, vamos a tu ritmo.
Tú decides.

Acompañamos a pocas personas a la vez. 

Consulta las plazas abiertas.

Qué ocurre después

Nos llamamos un rato para conocernos.

 Exploramos lo que te pasa.

 Trazamos tu camino.

 Y vuelves a ti, paso a paso.

No te enseñamos a vivir

Te acompañamos a recordar cómo vive lo que eres: naturaleza en relación con naturaleza. 

Tú tienes la brújula. Nosotras te acompañamos a leer el mapa.

Tu aventura ya ha empezado. 

El cambio está en ti.